Gracias, Presidente Cowen,
Sra. Presidente Cowen,
(risas del público)
distinguidos invitados,
invitados corrientes,
ya sabéis quienes sois,
(risas del público)
honrada facultad,
y profesora rara de español.
(risas del público)
Y gracias
a toda la promoción del 2009,
Sé que la mayoría tenéis resaca
y jaqueca
y no dormís
desde el comienzo de la Cuaresma
pero no os graduaréis
hasta que acabe, ¡Atentos!
(ovación y aplausos del público)
Cuando me propusieron hacer
el discurso de graduación
Acepté inmediatamente.
Luego quise saber
el significado de graduación,
(risas del público)
hubiera sido más fácil
de haber tenido un diccionario,
pero la mayoría de libros
que hay en casa son de Portia
y están escritos en Australiano.
(risas del público)
Tuve que analizar la palabra
yo misma,
Para descubrir su significado.
Graduación.
(risas del público)
(risas del público)
Así que eso es todo.
(risa del público)
(risas del público)
Pensaba que teníais que ser un alumni,
alumnae, alumnum, alumnus;
que teníais que graduaros.
(risas del público)
Yo estudié en esta universidad,
y no sé si el presidente Cowen lo sabe,
nunca fui a la universidad,
a ninguna.
No digo que hayáis gastado vuestro tiempo
o vuestro dinero pero miradme,
Soy muy famosa.
(risas y aplausos del público)
Aunque me gradué
en la escuela de los malos tragos,
nuestra mascota era un martillo.
(risas del público)
Estuve mucho tiempo creciendo allí.
Mi madre trabajaba en Newcomb
y yo iba ahí
cada vez que necesitaba
coger algo de su monedero.
¿Pero por qué estoy aquí hoy?
No para robar, claro.
Estáis demasiado lejos
y no me saldría con la mía.
Estoy aquí por vosotros.
Porque no puedo pensar en otra clase
más tenaz y valiente graduándose.
Mirad como os veis con las togas.
Normalmente cuando llevas una toga
a las diez de la mañana,
significa que te has rendido.
(risas del público)
Estoy aquí
(risas del público)
porque adoro Nova Orleans.
Nací y crecí aquí,
pasé aquí mis años de formación,
e igual que vosotros, mientras vivía aquí,
sólo lavé la ropa seis veces.
(risas del público)
Cuando acabé la escuela
estaba totalmente perdida.
Y con escuela, me refiero a la secundaria,
pero aun así, seguí adelante
y acabé el instituto.
Y no tenia ninguna ambición.
No sabía qué quería hacer.
Lo hice todo.
Desbullé ostras, fui azafata, barman,
camarera, pinté casas,
vendí aspiradoras.
No tenía ni idea y pensé
que ya me decidiría por algún trabajo
y que ganaría suficiente
para pagar el alquiler,
tener televisión por cable, o no,
no tenía ningún plan.
Por tanto, a vuestra edad
pensaba que sabía quien era,
pero no tenía ni idea.
Por ejemplo, a vuestra edad,
salía con hombres.
(risas y ovación del público)
Estoy diciendo que la mayoría de vosotros
seréis gais de mayores.
(risa del público y aplausos)
¿Hay alguien tomando notas de esto?
¿Padres?
(risas del público)
(Ellen ríe)
De todas formas,
no sabía que hacer con mi vida
Y cómo acabé en este camino
fue resultado de una tragedia.
Tenía unos 19 años
Y mi novia de entonces
murió en un accidente de coche.
Y rebasé el accidente
no sabía que era ella
y seguí tirando.
Poco después
me enteré que era ella.
Yo vivía en el sótano de unos pisos.
No tenía dinero, ni calefacción,
ni aire acondicionado.
Tenía un colchón en el suelo
y el piso estaba infestado de pulgas.
No paraba de darle vueltas.
Pensando en su ida repentina
y en por qué había pulgas.
No lo entendía.
Debía haber un motivo
y sería práctico poder llamar a Dios
y preguntárselo.
Empecé a escribir
y manó de mi interior
una conversación imaginaria con Dios,
unilateral.
Y acabé de escribir, la miré
y me dije a mi misma
-aun no había hecho monólogos,
no había ningún local en la ciudad-
lo haré en el programa Tonight Show
con Johnny Carson.
-por aquel entonces era el rey-
y seré la primera mujer participante
en la historia del programa.
Varios años más tarde,
fui la primera y única mujer
en la historia del programa,
que participó.
Gracias a la conversación telefónica
que escribí a Dios.
Inicié el camino de los monólogos,
tuve éxito y era fantástico.
Pero también difícil
porque intentaba complacer a todos
y guardaba mi homosexualidad
en secreto
porque pensaba que si se enteraban,
dejaría de gustarles, ya no se reirían.
Entonces mi trayectoria dio un giro.
Obtuve mi propio programa de humor
y tuvo mucho éxito.
Y pensé: "Y si supieran que soy gay?
Entonces no lo mirarían".
Esto pasó hace tiempo,
cuando solo teníamos presidentes blancos,
(risas del público)
hace muchos años.
(risas del público)
Y por fin,
vi que vivía con demasiada vergüenza
y miedo.
No podía seguir así.
Decidí salir del armario, hacerlo productivo,
así mi carácter también saldría.
No iba a hacer una declaración política,
solo iba a liberarme
de esta pesadez que llevaba encima.
Solo quería ser honesta
y pensé,
"¿Qué es lo peor que puede pasar?
Puedo perder mi profesión."
Lo hice.
Perdí mi profesión.
Después de seis años, cancelaron el show
sin decirme nada.
Lo leí en el periódico.
Mi teléfono no sonó en tres años.
No tenía ofertas,
nadie quería tocarme.
Pero recibía cartas de jóvenes
que pensaban suicidarse
pero gracias a lo que hice,
no lo hicieron.
Y me di cuenta que tenía un objetivo
y no era ni sobre mi,
ni sobre mi fama,
pero me sentí como si me castigaran.
Pasaba por una mala época,
estaba enfadada y triste.
Y entonces me ofrecieron
un programa de entrevistas
y los que me lo ofrecieron
intentaron venderlo
y la mayoría de canales
no lo querían comprar.
La mayoría no querían comprarlo
porque pensaban que nadie me miraría.
En serio, cuando miro hacia atrás
no cambiaría nada.
(risas del público)
(risas del público)
(ovación y risas del público)