En el MIT,
solemos ver el mundo
desde una perspectiva un poco diferente.
Quizás sea el impulso de obviar lo evidente
o nuestro descontento con el status quo.
Quizás vivamos en torno a la próxima pregunta
y la resolución del siguiente problema.
Cualquiera sea el caso,
creemos que
no hay nada en el mundo
que no pueda hacerse mejor,
más resistente,
más limpio,
más rápido,
más inteligente,
más vivificante,
de una forma que salve más vidas
y las mejore.
Por eso, descubrimos,
enseñamos,
reflexionamos
y administramos.
Construimos,
diseñamos
y exploramos.